La combinación de peróxido de hidrógeno con plata aumenta hasta un 1.000% la capacidad biocida de cualquiera de las dos sustancias por separado

La resistencia a los antibióticos de las superbacterias está suponiendo un desafío para la comunidad científica en una doble vertiente. Por un lado, se trabaja en desarrollar nuevos medicamentos para combatir las enfermedades que provocan, por otro, se buscan desinfectantes más eficaces que no creen resistencias.  Se están realizando estudios en este sentido que confirman las altas capacidades de la combinación peróxido de hidrógeno con plata (H₂O₂+Ag).

Es el caso del estudio realizado por School of Pharmacy, The University of Jordan. Este informe demuestra la actividad significativamente mejorada de las nanopartículas de plata (Ag) cuando se usan en combinación con peróxido de hidrógeno (H₂O₂) y su efecto sinérgico incluso a concentraciones relativamente bajas, resultando en la eliminación total (una reducción logarítmica superior a 6-Log) de las dos bacterias multirresistentes donde se probaron. Tanto de la Escherichia coli, gramnegativa como del Staphylococcus aureus, grampositivo. Además, las nanopartículas de plata pueden modificarse en la superficie para permitir la orientación selectiva de las células bacterianas.

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El primero en combinar los efectos del peróxido de hidrógeno con plata fue Sanosil”, explica Isabel Falgás, directora de marketing de Sanosil. “Nadie antes había conseguido unir ambas sustancias de forma que no acabaran descomponiéndose mutuamente en algún momento”, añade.

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Tabla 1. Velocidad en la reducción logarítmica de patógenos provocada por
Sanosil Super 25 frente al Peróxido de Hidrógeno al 35 y 50%

La plata, no solo mejora la capacidad biocida del peróxido, sino que la prolonga en el tiempo hasta cinco veces más. Además, el peróxido de hidrógeno por sí solo es muy reactivo a las altas temperaturas descomponiéndose en agua y oxígeno más rápido cuanto mayor es la temperatura aumenta, pero con la plata, esta descomposición se ralentiza”, explica Falgás.

Esta mayor estabilidad es lo que permite a la combinación acabar con los biofilms de forma efectiva, cosa que el H₂O₂ en crudo no puede realizar porque se descompone en la superficie.

Por otro lado, al mejorar la efectividad, las concentraciones de producto necesarias son significativamente más pequeñas que al usar estos principios activos por separado. Lo que implica ahorro de costes y de espacio.

Las capacidades antimicrobianas de la plata han sido ampliamente estudiadas. La ciencia confirma que el poder biocida de la plata puede destruir más de 650 especies de patógenos (Searle, 1919). La plata tiene iones positivos que se adhieren a las paredes celulares de los microorganismos con carga negativa. En otras palabras, las hace más porosas y permeables. Una vez dentro de la célula, la plata provoca una reacción química al unirse a los aminoácidos que destruye la actividad enzimática de la célula y su material hereditario. Lo que es lo mismo, le impide reproducirse y realizar las actividades necesarias para la supervivencia.  

Por su parte, el peróxido de hidrógeno es un gran oxidante que degrada los lípidos, las proteínas y el ADN de la célula hasta provocar su muerte.

Si por separado, tanto la plata como el peróxido de hidrógeno son poderosos agentes antimicrobianos, la combinación de ambos puede mostrar una influencia hasta 1.000 veces más fuerte que los efectos individuales de cualquiera de los agentes por separado.